23/03/2011
DÍA MUNDIAL DEL TEATRO
El Instituto Internacional del Teatro celebra cada 27 de marzo, el Día Mundial del Teatro. La celebración fue instituida en 1961, considerando que en dicha fecha comenzó a desarrollarse el Festival de las Naciones, en París. Cada año, un destacado teatrista mundial escribe un mensaje que se divulga internacionalmente. En esta temporada Jessica A. Kaahwa, de Uganda, produjo el siguiente texto bajo el título: “Un discurso a favor del Teatro como servicio a la humanidad.”
“La celebracioìn de hoy es un reflejo fiel del inmenso potencial que posee el teatro para movilizar comunidades y tender puentes.
¿Han pensado alguna vez que el teatro podriìa ser una herramienta muy poderosa para la paz y la reconciliacioìn? Mientras las naciones gastan colosales sumas de dinero en misiones de paz en zonas de conflictos beìlicos por el mundo, se presta muy poca atencioìn al teatro como alternativa personalizada para la gestioìn y transformacioìn de conflictos. ¿Coìmo pueden los ciudadanos de la madre tierra alcanzar la paz universal si los instrumentos que se emplean provienen de poderes externos y aparentemente represivos?
El teatro impregna sutilmente el alma humana presa del miedo y la desconfianza, alterando su propia imagen y abriendo un mundo de alternativas para el individuo y, por tanto, para la comunidad. Puede aportar significado a la realidad diaria mientras previene un futuro incierto. Puede participar en temaìticas de poliìtica social de forma sencilla y directa. Al ser integrador, el teatro puede presentar experiencias capaces de transcender las ideas erroìneas preconcebidas.
Ademaìs, el teatro es un medio probado de progreso y defensa de las ideas, que mantenemos y por las que estamos dispuestos a luchar cuando no se respetan, de forma colectiva.
Para anticipar un futuro de paz, debemos comenzar usando medios paciìficos que busquen comprender, respetar y reconocer las aportaciones de cada ser humano en la tarea de esta buìsqueda de la paz. El teatro es ese lenguaje universal a traveìs del cual podemos promover mensajes de paz y reconciliacioìn.
Permitiendo a cada participante comprometerse activamente, el teatro puede hacer que muchos individuos deconstruyan ideas preconcebidas y, de esta forma, ofrece al individuo la oportunidad de renacer para tomar decisiones basadas en conocimientos y realidades redescubiertas. Para que el teatro crezca con fuerza, entre otras formas de arte, debemos dar un paso decidido hacia adelante incorporaìndolo en la vida diaria, abordando asuntos criìticos de conflicto y paz.
En su buìsqueda de transformacioìn social y reforma de las comunidades, el teatro ya existe en aìreas devastadas por la Guerra y entre poblaciones que sufren pobreza o enfermedad croìnica. Hay un nuìmero creciente de historias donde el teatro ha sido capaz de movilizar con eìxito audiencias para construir conciencia y para atender a viìctimas de traumas de postguerra. Plataformas culturales como el “Instituto Internacional del Teatro” que tienen como objetivo “consolidar la paz y la amistad entre los pueblos” ya estaìn en marcha.
Es por tanto una farsa mantenerse callados en momentos como el nuestro, conociendo el poder del teatro, y permitir a los que empunÞan armas y lanzan bombas ser los pacificadores de nuestro mundo. ¿Coìmo pueden estas herramientas de alienacioìn ser tambieìn instrumentos de paz y reconciliacioìn?
Os exhorto, en este Diìa Mundial del Teatro, a reflexionar sobre esta posibilidad y a proponer al teatro como herramienta universal de diaìlogo, transformacioìn y reforma social. Mientras las Naciones Unidas gastan colosales cantidades de dinero en misiones de paz por todo el mundo, por medio del uso de las armas, el teatro es una alternativa espontaìnea, humana, menos costosa y de lejos, mucho maìs poderosa.
Si bien puede que no sea la uìnica respuesta para conseguir la paz, el teatro deberiìa ser incorporado sin duda como una herramienta eficaz en las misiones de paz.”| Twittear |